Saturday, January 12, 2013

ZiTao



Tipo: Hetero.
Género: PWP?
Clasificación: NC-17
Serie: ? Aún no le pongo nombre xd

Summary: Serie de drabbles y viñetas sobre los miembros de EXO y tú. Todos los miembros de EXO tienen diferentes maneras de abordarte sexualmente.


ZiTao

Zitao es sensual. Es como un gato. Sus movimientos son lentos cuando se trata de ti. Y es un mimado. Zitao ama que le complazcas todos sus caprichos. Es su cara, tiene un enorme poder sobre ti. A pesar de que tiene el aspecto de ser alguien muy rudo, Zitao es dulce como algodón de azúcar, dulce y tierno y mimado. Cuando te mira fijamente, cuando hace pucheros, cuando con esa vocecita suave te pide cualquier cosa… sientes la necesidad imperiosa de dárselo. Zitao sabe que de ti consigue lo que desee. Siempre te sonríe con ese gesto de ‘soy irresistible noona’ una vez consigue lo que quiere.

A veces has querido darle un escarmiento y le has ignorado un par de veces, pero él siempre haya la manera de volver a ti. Generalmente se te acerca haciendo tremendo puchero, con cabeza gacha y las manos detrás de la espalda. Y se disculpa, te dice ‘lo siento noona’ con esa voz suya, tan grave y masculina, que a cualquier ser humano con funciones neuronales normales le sonaría ridículo escuchar como si hablase un niño de cinco años, pero a ti te parece la cosa más adorable del mundo.

Zitao es adorable, un diablillo adorable.

Cuando te ve en el sofá leyendo o viendo la televisión tranquilamente se lanza junto a ti y te abraza.
‘Noona’ dice, contento y sonriente.

 A veces tú estás recostada sobre el sofá tomando una siesta, y viene él y se recuesta a tu lado y te dice ‘Noona, let’s cuddle’, respirando de la parte de atrás de tu cuello y poniéndote todos los pelo en punta.
A decir verdad hace eso con frecuencia. Antes él detestaba las siestas y no entendía como tú, Duizhang y Lu gege podían dormir tanto. Hasta que un día le dijiste que querías que él tomara una siesta contigo y terminó gustándole. Tú ya sabías que en realidad Zitao no dormía. A él le gustaba dormir siestas contigo porque podía apegarse a ti.

Durante las noches se escabulle del dormitorio que compartía con el manager y se mete en tu cuarto.
‘Noona’ dice cada vez que lo hace y sientes frío cuando abren las mantas, pero ese frío se va inmediatamente cuando Zitao se mete dentro de ellas y se apega a ti. Sientes sus manos en tu cintura, luego en tu vientre, se meten debajo de la camiseta holgada que estás usando como pijama (y qué no sabes de quién es, podría ser de Yixing, pero no estás segura) y sientes las yemas de sus dedos acariciando tu piel, y de pronto ya no son las yemas si no que es toda la palma y estas suben y suben hasta amoldarse a tus pechos y Zitao susurra algo en tu oído y sientes su entrepierna dura contra tu cadera.

Cuando Zitao tiene ganas es muy difícil hacerle cambiar de opinión, no importa que las paredes del departamento sean realmente delgadas.

A veces se te acerca normalmente, así como un gato, lento y con esa cara hermosa que deja muy en claro que conseguirá lo que tiene en mente. Se recuesta frente a ti en la cama cuando estás ocupada leyendo, y te mira. Y puede mirarte por horas y horas, es seguramente su pasamiento favorito cuando no está perdiendo su tiempo en otras cosas. Y entonces tú le miras y alzas una ceja, y él te sonríe con esa sonrisa linda que lo hace ver mil años más joven. Bueno, no es como si fuese un vejestorio, pero le hace ver tan niño que esas imperiosas ganas de complacerlo en todo y cuidar de él te atacan al instante.

—¿Qué quieres? —le preguntas.

Él niega con la cabeza y te sigue mirando. Tras un rato en silencio él te dice ‘Quiero estar contigo noona’ y tú sonríes bobamente. Se acerca y apoya la cabeza en tu regazo y espera a que le acaricies el cabello, porque él ama cuando lo haces y tú, en el fondo, también lo amas, porque su cabello azabache se siente muy sedoso entre tus dedos. Él ronronea como un gatito, contento. Cierra los ojos y finge dormir, y tras unos minutos de farsa los abre y te mira.

—¿Qué? —preguntas.

Él niega con la cabeza, sonriéndote. Y sabes que estás perdida, que él podría pedirte cualquier cosa y tú se la darías.

‘Noona’ dice, frotando su rostro contra tu busto en el más inocente de los gestos. ‘Noona, tengo hambre’.
La cara te arde casi al instante y miras en derredor para cerciorarte de que no hay nadie cerca.
‘Feed me, noona’ dice con esa sonrisa taimada que le hace parecer un condenado gato.

Zitao se acomoda en la cama, recostándose paralelamente con el rostro hacia ti y a la altura de tus pechos. Te da un beso en cada clavícula mientras con el dedo índice  te baja tanto la tela del brassier como la de la camiseta que llevas puestas. Qué oportuno que hoy te pusieras una camiseta con cuello en forma de V, qué oportuno.

Tu pezón queda expuesto al aire frío y sientes escalofríos, y entonces la boca de él lo aprisiona, y sientes escalofríos más intensos recorrerte la espalda. Zitao succiona, gustoso, molestando tu otro pezón con el dedo índice hasta bajar nuevamente la tela y dejarlo al descubierto. Zitao abandona tu seno derecho para ir por el otro, succionando ávidamente, e intercambia a intervalos relativamente cortos, molestándote. Regresa al primer pezón y te mira directamente a los ojos con una sonrisa juguetona que te hace sudar frío. Con la lengua comienza a juguetear con tu pezón. Eres incapaz de regañarlo o de siquiera decir algo. Ves como su última adquisición, un piercing en medio de la lengua, se asoma, y te felicitas mentalmente por haberle dado la idea ya que se ve –y se siente- infinitamente bien.

No comments:

Post a Comment